MUSICA

lunes, 28 de abril de 2008

DOLOR DE HOMBRE



PARA ROGELIO

El melancólico otoño envolvió la tarde de dorado y ocre,
los rayos del sol entibian suavemente las postreras rosas,
y mientras bebo una taza de café que esta frío desde hace rato,
me pregunto por lo que aprisiona mi interior de modo tan feroz.

No comprendo esta inquietud que hasta ayer no conocía,
que humedece mis ojos sin poder impedirlo,
y que al convertirse en un amargo beso,
hace estremecer mi boca de sufrimiento,
cuando en forma de llanto la toca.

A mi lado la vida desfila como un jubiloso carnaval,
pero estoy muy fatigado para simular sonrisas y otros gestos.
No tengo las fuerzas suficientes para enfrentar
los oscuros semblantes de los que me señalan y ríen.

Me siento vacío, y esta aflicción que se clavó dentro de mí
como un cruel y frío puñal … me partió el alma.
Lanzo un suspiro, y miro a mí alrededor. ¡Hay tanto bullicio!...
Y ni un solo gesto acogedor y suave que me ayude a calmar mi dolor.

3 comentarios:

Raúl dijo...

Querida Amiga, cuanto dices en este poema, aunque, en lo personal, veo un cambio de timon, un cambio de rumbo, no deja de ser exquisito como todos los anteriores
Un abrazo
Raúl

Marta dijo...

qué maravilloso poema...si bien está dirigido, cualquiera de nosotros podria tomarlo prestado. Tenés esa capacidad de ponerte de los dos lados, del sufrimiento de una mujer y tambien del de un hombre. Bueno, es ésa habilidad que tienen uds los poetas y vos en especial por tu sensibilidad como persona

Anónimo dijo...

Es hermoso MOnica,
Besos
Patricia.