Un dulce eco llega desde la distancia,
y trae junto a él la suave bruma de tu recuerdo.
Mi soledad se hace en este instante tan real,
que me parece verla sentada a mi lado.
Ya tu tiempo y espacio no corren como antes,
paralelos a mis días y emociones,
Pero el latir continúo que escapa de mi pecho,
dice que aunque no te vea estas siempre presente.
Te lloro poco a poco cada jornada que vivo,
para que la angustia de no tenerte sea perpetua e intensa,
y de esa manera la tierra estéril del olvido,
no te borre plenamente de mi historia.
y trae junto a él la suave bruma de tu recuerdo.
Mi soledad se hace en este instante tan real,
que me parece verla sentada a mi lado.
Ya tu tiempo y espacio no corren como antes,
paralelos a mis días y emociones,
Pero el latir continúo que escapa de mi pecho,
dice que aunque no te vea estas siempre presente.
Te lloro poco a poco cada jornada que vivo,
para que la angustia de no tenerte sea perpetua e intensa,
y de esa manera la tierra estéril del olvido,
no te borre plenamente de mi historia.




