MUSICA

Mostrando entradas con la etiqueta amor. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta amor. Mostrar todas las entradas

martes, 8 de julio de 2008

YA NO ESTAS... AMOR


Se adormece entre las hojas de un libro,
aquella rosa que perfumo mis dedos,
esa noche cálida de amor cuando tus ojos negros,
por vez primera me reflejaron enamorada.

El silencio extingue los ecos suaves,
de la danza del amor que nos unía,
cuando tu boca apasionada me robaba,
el aliento tiernamente a través de un beso.

Crecieron eternas las distancias que nos alejan,
y aunque sea obstinada mi búsqueda,
por llegar a ese lugar donde te guardas,
me faltan alas y me sobra vida.

Ya no estás, amor, entre tus territorios queridos.
Se inmovilizó tu corazón fatigado,
y aunque no pueda aceptarlo debo hacerlo,
a mi recorrer el tiempo le faltará tu protectora sombra.

martes, 8 de enero de 2008

MI TRISTEZA Y YO


Mi tristeza y yo somos solo una…
Nadie puede distinguir a la que sueña,
de aquella que llegó del pasado, tal vez,
para permanecer a mi lado para siempre.

Mi tristeza es como un suave atavío de seda,
que se amolda de manera perfecta,
a los contornos de las horas de soledad,
en las que vivo desde que extravié tu amor.

Apenas logra templar mi piel de hielo,
con las sutiles caricias de sus lágrimas,
cuya sal va borrando la miel de tu besos,
que aún perdura en mis labios.

Se refleja junto a mí en el espejo…
La puedes ver en mi mirada que no tiene,
el añejo resplandor de la esperanza,
y en la apatía con la que inicio cada jornada.

Nunca me deja sola… ¡si hasta parece encadenada a mi sombra!
Hace que la senda que recorro sea tan difícil,
que cuando tropiezo medito que lo mejor sería…
no continuar más.

Cuando mi tristeza permite oír su canto,
es el viento, quien recoge su sollozo,
y lo lleva hacia lo alto… tan alto,
que cuando retorna viene de lluvia revestido..

Y es esa lluvia triste tan parecida al llanto,
quien riega los campos yermos de este corazón mío,
que se empeña a pesar del dolor en seguir latiendo.


sábado, 5 de enero de 2008

NUESTRAS SENDAS


La sombra que cubre tu mirada manifiesta,
la dulce y cálida fragilidad de tu alma,
que sufre por no poder alcanzar mi afecto
Igual me aflijo porque me estas vedado, amor mío.

Anhelo probar de tu boca el aguamiel,
de esos besos que en las noches presumo maravillosos,
mientras dejo que en mis sueños domines mi cuerpo,
con la impaciencia que anhelo.

Ofrecería sobre el altar de tu vida cada trozo de mí,
celebrando la libertad de volar por tu cielo,
pero conservo encadenadas mis emociones,
porque estar junto a ti ahora no es posible.

Y es el dolor el goce que nos mantiene unidos,
a pesar de que todo un mundo nos separa.
al respetar los viejos esquemas que dicen,
que tu senda y la mía jamás podrán en esta vida enlazarse.